
El 8 de septiembre de 1990 el futuro miembro del Salón de la Fama, Nolan Ryan de los Rangers de Texas, creó la icónica imagen de él lanzando con el labio ensangrentado.
En la segunda entrada de ese partido del 8 de septiembre contra los Royals, Ryan no logró fildear limpiamente un elevado de Bo Jackson. La pelota rebotó en su guante, y luego en la cara de Ryan antes de completar el out. Nolan Ryan reanudó sus lanzamientos, lanzando siete entradas sin permitir carreras, con sangre goteando por su jersey. Recibió seis puntos de sutura después del partido.
El 29 de mayo próximo, cuando los Rangers se enfrenten a los Royals en el Globe Life Field, todos los aficionados que asistan recibirán una réplica de la camiseta retro de Ryan manchada de sangre.
En cientos de bares o restaurantes con temática de deportes, existe una foto de ese día colgada en la pared. Es un momento icónico. Si bien esta imagen está lejos de representar el momento más emblemático de Nolan Ryan, es quizás el más esencial.
Además de la camiseta ensangrentada de Ryan, una réplica del lanzador será uno de los 16 regalos de “bobbleheads” de los Rangers en 2023. No será cualquier bobblehead vendrá con la figura que recuerda su infame pelea con Robin Ventura el 4 de agosto de 1993.


