
La experiencia de llegar en automóvil al Estadio Alfredo Harp Helú nunca ha sido sencilla. Desde su inauguración, uno de los principales puntos de fricción para los aficionados ha sido el acceso vehicular, concentrado prácticamente en un solo punto, si se desea llegar hasta el estacionamiento: la Puerta 8 de la Ciudad Deportiva.
Ahí, sobre la avenida, se forma una larga fila de autos que avanza con lentitud. El problema no es solo la espera, sino una situación que con el tiempo se ha vuelto “normal”: vehículos que se incorporan a la fila con ayuda de personas de la zona, generando molestia entre quienes sí respetan el orden. Es, en muchos sentidos, un caos asumido.
Pero para la temporada 2026, el escenario apunta a ser aún más complicado. La reciente inauguración de una “Utopía” por parte del Gobierno de la Ciudad de México —ubicada estratégicamente sobre la misma avenida, justo antes del acceso al estadio— introduce una nueva variable a una ecuación ya de por sí saturada. El flujo adicional de visitantes a este espacio, sumado al tráfico habitual de días de juego, podría agravar significativamente la situación.
El proyecto de las “Utopías”, enfocado en el desarrollo social y comunitario, es sin duda positivo para la ciudadanía. Sin embargo, su implementación en esta zona específica parece no haber considerado a fondo el impacto en la movilidad durante eventos masivos como los juegos de beisbol.
Y ahí está el punto clave. Si bien es justo reconocer el esfuerzo detrás de la construcción de este nuevo espacio, también resulta necesario exigir una planeación integral que contemple las consecuencias en el entorno inmediato. El beisbol en la capital ha crecido, el flujo de aficionados al estadio es constante y la experiencia del fan comienza mucho antes del primer lanzamiento.
Hoy, esa experiencia corre el riesgo de deteriorarse aún más a la llegada. A días del inicio de la nueva temporada, la pregunta queda en el aire: ¿se tomarán medidas para ordenar el acceso vehicular en la zona, o el caos seguirá siendo parte inevitable del ritual previo al juego?
Los aficionados al beisbol no merecen empezar su visita de recreación y pasión, sufriéndola desde un tráfico que se podría evitar.


