
La esperada revancha entre los Los Angeles Dodgers y los Toronto Blue Jays llegó demasiado pronto… pero también en el peor momento posible para Toronto… y se ha notado.
Lejos de un duelo parejo o de alta tensión, la serie ha sido completamente dominada por los Dodgers. El lunes, una paliza contundente de 14-2 dejó claro el tono y el martes, sin tanto escándalo, pero con la misma autoridad, los californianos volvieron a imponerse 4-1.
No ha habido revancha, más bien distancia.
Y buena parte de la explicación está en el estado actual de los Blue Jays porque las lesiones han golpeado fuerte al roster, afectando tanto profundidad como ritmo competitivo. Nombres como Alejandro Kirk, José Berríos, Cody Ponce y Troy Yesavage —entre otros— han pesado más por su ausencia que por su presencia.
El resultado es un equipo que luce desconectado, sin respuesta ante un rival que sí está jugando como contendiente. Porque los Dodgers no solo están ganando, están marcando diferencias.
Ajustados, profundos y con ritmo, han aprovechado cada debilidad de Toronto sin necesidad de forzar demasiado y eso, en una serie que prometía emociones, termina siendo aún más revelador.
Queda un juego más. Una última oportunidad para maquillar la serie… o confirmar la tendencia.
Pero viendo lo que ha pasado en los primeros dos encuentros, la pregunta es inevitable: ¿te atreverías a apostar hoy por Toronto?


