
Lo que no encontró en Grandes Ligas… lo terminó construyendo en Monterrey. La historia de Josh Lester es la de un pelotero que tuvo que esperar años para cumplir el sueño de debutar en MLB, pero cuando finalmente lo logró, la oportunidad fue mínima.
Firmado en 2015 por los Detroit Tigers, Lester pasó varias temporadas en ligas menores antes de recibir su primera llamada en 2022, sin embargo, su paso fue casi simbólico: apenas dos juegos.
Un año después, los Baltimore Orioles le dieron una nueva oportunidad, pero la historia no cambió demasiado: solo 11 juegos en MLB, 13 apariciones en total en Grandes Ligas… muy poco para un jugador que llevaba años esperando ese momento.
Entonces vino el giro. En 2025, por primera vez en su carrera, Lester salió de Estados Unidos y llegó a la Liga Mexicana de Beisbol para unirse a los Sultanes de Monterrey. Y ahí, todo fue distinto.
Desde el inicio, no solo respondió en el terreno de juego… también conectó con la afición. Su energía, su intensidad en cada turno y su capacidad de aparecer en momentos importantes lo convirtieron rápidamente en uno de los favoritos del público. Lo que en MLB nunca terminó de despegar, en Monterrey encontró identidad.
La propia organización lo dejó claro en su momento: Lester no solo llegó como refuerzo, sino que terminó convirtiéndose en un nuevo referente del equipo. Hoy, de cara a una nueva temporada, su rol es aún más grande, está llamado a ser una de las principales caras de poder del lineup y uno de los nombres que sostengan las aspiraciones del club.
Porque a veces, el talento no necesita más tiempo… necesita el lugar correcto y, para Josh Lester, ese lugar parece estar en Monterrey.


