
Hace un año los Mets firmaron a Juan Soto con el contrato más grande de todos los tiempos en el deporte profesional. Tenerlo, se volvió una obsesión para el propietario del equipo Steve Cohen, quien por cierto es el dueño con más dinero de todo el beisbol. Su fortuna está valuada en 23 billones de dólares.
Al menos en la primera temporada, lo de Juan Soto no funcionó. Soto se va a quedar un buen tiempo en los Mets, pero es un hecho que en la directiva del equipo neoyorquino van a tener más cuidado y más análisis para sus siguientes inversiones.
Por lo pronto, han decidido no retener a dos peloteros de primer nivel que pedían contratos de escándalo para renovar.
El lunes se anunció que el pitcher relevista Edwin Díaz firmó con los Dodgers para las tres siguientes temporadas con un acuerdo de 69 millones de dólares (23 por temporada), y hoy miércoles Pete Alonso lo hizo con los Orioles de Baltimore por 5 años y 155 millones de dólares (31 por temporada).
Ambos eligieron la opción de salirse de los contratos que tenían vigentes que ya eran sustanciosos, y los Mets no vieron con buenos ojos que exigieran más.
El boricua Díaz optó por salirse de los dos años restantes y $38 millones de su contrato con los Mets para probar la agencia libre, lo que lo convirtió en el relevista Nro. 1 del mercado. Díaz firmó originalmente un contrato de cinco años y US$102 millones con Nueva York antes de la temporada 2023, lo cual estableció un récord para un relevista.
Alonso quería un contrato a largo plazo y decidió salirse de su contrato con los Mets tras la Serie Mundial, convirtiéndose en agente libre por segunda temporada consecutiva.


