
Benjamín Gil fue muy claro en la conferencia de prensa del jueves después de haber ganado el segundo juego de la Serie Final: “Yo ya no regreso a Culiacán hasta la próxima temporada”.
Es evidente que Benjamín quiere tomar desquite de la barrida que sufrió en la Serie Final de la Liga Mexicana contra Lorenzo Bundy, hoy mánager de los Tomateros y en aquella serie el dirigente de los Diablos Rojos que les ganaron a los Charros 4-0 por barrida en la confrontación por el título de la LMB.
Y es muy probablemente que lo logre, porque en honor a la verdad sus Charros se han visto muy superiores al equipo de Culiacán en los dos primeros juegos de la Serie Final. Los han lastimado en ambos partidos desde las primeras entradas y los “guindas” no han logrado reaccionar con eficiencia.
Además, tiene Gil la ventaja de jugar en casa, ante su público los siguientes encuentros, y bien podría coronarse mañana domingo.
Benjamín Gil está buscando el que sería su sexto título de la LMP como mánager. Por cierto, los primeros cuatro los consiguió dirigiendo a los Tomateros.


