
La tercera temporada de la Liga Mexicana de Softbol empieza a decir algo que no se había podido afirmar con claridad en sus primeros pasos (especificamente en la primera edición): “esto es softbol profesional de verdad”.
La mejor prueba está en un dato que incomoda a quienes creen que el espectáculo se mide solo en carreras. En los primeros 24 juegos de la temporada 2026, ya se han registrado siete blanqueadas (casi el 30%) y lejos de ser una mala noticia, es la señal más clara de que el nivel está subiendo. El jueves se registraron dos y ayer viernes 3.
El softbol de alto rendimiento no es un deporte de marcadores inflados. Es un juego dominado por el pitcheo, por duelos cerrados y por partidos que se definen con una o dos carreras. Cuando el nivel es real, los resultados suelen ser de pocas carreras
Eso fue precisamente lo que le faltó a la LMS en su primera temporada. Hubo algo de emoción, sí, pero también juegos largos, carreras por racimos y una evidente falta de lanzadoras capaces de controlar el ritmo del partido. Para muchos, esa fue la imagen inicial del circuito… y también una versión incompleta del deporte.
Hoy, ese escenario empieza a cambiar. Las blanqueadas que aparecen en este arranque de temporada hablan de mejor pitcheo, mayor preparación y equipos que ya entienden cómo se gana en el softbol de verdad. Con el control del juego en manos de las lanzadoras, las oportunidades de anotar no son muchas, cada turno importa, cada error pesa y cada carrera vale oro.
La LMS todavía está en proceso de construcción, pero la diferencia ya es visible. La temporada 2026 marca una ruptura con el pasado reciente y envía un mensaje claro: el softbol profesional en México empieza a parecerse a lo que siempre debió ser. Ahora sí, esto ya es softbol profesional de verdad.
LAS 7 BLANQUEADAS
Jueves 22 Olmecas 1-0 Sultanes
Domingo 25 Naranjeros 0-4 Diablos
Jueves 29 Diablos 8-0 Algodoneras
Jueves 29 Bravas 1-0 Sultanes
Viernes 30 Bravas 5-0 Sultanes
Viernes 30 Diablos 15-0 Algodoneras
Viernes 30 Charros 5-0 Águila


