
En el beisbol moderno hay decisiones que incomodan, y casi todas tienen algo en común: ocurren cuando los números dejan de acompañar al discurso. La designación para asignación de Tirso Ornelas por parte de los Padres de San Diego provocó enojo, acusaciones y hasta teorías de conspiración. Pero una vez que baja el ruido, queda una verdad incómoda: Tirso no pasó el examen.
Porque antes de hablar de injusticias conviene repasar el contexto. Los Padres no solo le dieron una oportunidad; le dieron años. Lo firmaron a los 17 en 2017, lo desarrollaron, lo sostuvieron en su sistema y finalmente lo protegieron en el roster de 40 jugadores. Nadie invierte ese tiempo y esos recursos en alguien en quien no cree. El llamado a Grandes Ligas en abril de 2025 no fue un favor ni un gesto simbólico: fue una apuesta real.
Tirso debutó el 19 de abril y, pese a circunstancias poco ideales, recibió algo que muchos no tienen: continuidad. Jugó varios días seguidos, fue titular, tuvo turnos importantes y tiempo suficiente para mostrar que podía quedarse. Su único imparable llegó el 25 de abril ante los Tampa Bay Rays, en San Diego. Después de eso, cinco turnos más sin producir. El domingo 27 fue su último juego. El saldo fue frío y contundente: promedio de .071, un hit en 14 turnos y dos bases por bolas.
Se ha dicho que el entonces mánager Mike Shildt no estaba convencido de llamarlo y que fue la directiva quien insistió, incluso con la idea de reforzar la presencia mexicana en el club. Aun así, el mánager le dio juego. Pero en Grandes Ligas la paciencia es corta y la exigencia es brutal. Cuando el rendimiento no aparece, el margen se acaba.
Cinco días después de su último turno, Ornelas regresó a Triple A con los El Paso Chihuahuas. No como castigo, sino como consecuencia. El beisbol no entiende de pasaportes ni de narrativas emotivas; entiende de resultados inmediatos.
¿Es el final del camino? No. ¿Es una injusticia? Tampoco. Es simplemente la realidad de la Gran Carpa. En San Diego Tirso tuvo la oportunidad, tuvo el escenario y tuvo los turnos, ahí no va a ser, pero quizá pueda provocar el interés de otra organización.


