
A solo dos semanas del arranque de los playoffs en la Liga Mexicana de Softbol, los Diablos Rojos Femenil movieron ficha. La incorporación de la lanzadora checa Veronika Peckova no es un movimiento decorativo: es una decisión con mirada directa a no tener puntos débiles en la postemporada.
Si algo ha distinguido a Diablos esta campaña es su poder ofensivo. El lineup ha sido el más productivo de la liga, constante, profundo y capaz de resolver juegos por sí mismo, las carreras han fluido y el equipo ha respondido con el bat.
Pero en la placa de pitcheo han existido momentos de duda. Carley Hoover y Yilian Tornes aportan experiencia y jerarquía, han estado a la altura, sin embargo, no han mostrado esa consistencia dominante que el año pasado ofreció Megan Faraimo.
Y en postemporada, ese detalle pesa. La llegada de Peckova abre una interrogante interesante, ya que de entrada no se puede asegurar que venga a asumir automáticamente el rol de número uno, pero tampoco puede descartarse que termine siendo la pieza que eleve el techo del staff. Su contratación responde a una lógica sencilla: en playoffs, el margen de error se reduce, el pitcheo suele definir series y tanto Hoover como Tornés podrían tener una baja de juego o una lesión.
La nueva integrante de Diablos Femenil, fue nombrada en 2025 como la mejor lanzadora y bateadora de la liga checa. Su promedio de bateo fue de .370 mientras que su efectividad como pitcher fue de 1.76 siendo aparte la primera jugadora en ganar este doble galardón.
Diablos no esperó a que la presión evidenciara su única grieta… actuó antes. Si Peckova se adapta rápido, si encuentra ritmo y logra complementar lo que ya existe en la rotación, el equipo no solo mantendrá la ofensiva más temida de la liga, sino que llegará equilibrado al momento decisivo.


