
A finales de abril, el Estadio Alfredo Harp Helú no solo será sede de una serie de Grandes Ligas: será, en muchos sentidos, una extensión del Clásico Mundial que acaba de terminar y todavía sigue fresco en la memoria.
Se enfrentarán en dos juegos de temporada regular los San Diego Padres y los Arizona Diamoncacks y, si las lesiones lo permiten, el público mexicano tendrá frente a sus ojos a cuatro piezas clave de la poderosa selección de República Dominicana. Un equipo que no fue campeón, pero que para muchos era, en el papel, el más temido del torneo.
Por un lado, los San Diego Padres llegarán con dos de sus máximas figuras: Manny Machado y Fernando Tatis Jr., ambos pilares de la alineación dominicana. Del otro, los Arizona Diamondbacks pondrán sobre el terreno a Ketel Marte y Geraldo Perdomo, igualmente titulares indiscutibles en ese roster que prometía arrasar.
Es decir, cuatro nombres que hace apenas días atrás cargaban con el peso de un país beisbolero, ahora estarán frente al público mexicano… sin la misma presión, pero sí en juegos oficiales de temporada regular.
El contraste es inevitable. La selección dominicana fue construida para dominar el torneo mundial y estuvo muy cerca, quedando fuera en la semifinal de manera polémica. Ahora, en unas cuantas semanas la mitad del lineup titular estará aterrizando en la CDMX.
El duelo también suma brazos interesantes. Los Padres cuentan con el relevista Wandy Peralta, quien también formó parte del equipo dominicano, mientras que Arizona podría mostrar al venezolano Eduardo Rodríguez, recordado por su actuación en la final frente a Estados Unidos.


