
Rowdy Tellez estuvo más cerca de México de lo que muchos creen. A la mitad de la semana pasada, su nombre comenzó a tomar fuerza como posible refuerzo de los Charros de Jalisco y no era humo: el inicialista mexicoamericano estaba sin equipo, fuera del radar inmediato de Grandes Ligas y en ese limbo incómodo donde las opciones empiezan a reducirse.
México no sonaba descabellado… sonaba lógico, su mánager en el Clásico Mundial lo podía rescatar y todos saldrían ganando.
Pero entonces aparecieron los Atlanta Braves, y así, el beisbol y sus tiempos volvieron a cambiar la historia.
Este sábado se confirmó que Tellez firmó con los Atlanta Braves, evidentemente no como refuerzo estelar, no con contrato garantizado, sino con un acuerdo de Ligas Menores. La clásica firma discreta, de bajo riesgo, casi de último momento pero que mantiene al pelotero en el radar de MLB.
Un salvavidas, quizá para el jugador, pero para los Braves es una apuesta de bajo riesgo. Hoy, Tellez sigue en la órbita de Grandes Ligas, aunque desde abajo, peleando por una oportunidad que hace unos días simplemente no existía.
Y México, otra vez, queda como ese destino cercano… pero no definitivo, y por ahora los Charros se quedan, simplemente con la expectativa.


