
El arranque de temporada de Jonathan Aranda no solo es explosivo… también invita a ilusionarse. El mexicano volvió a destacar este domingo al conectar tres imparables, elevando su promedio de bateo a un impresionante .462 y confirmando que ha comenzado la campaña en ritmo encendido.
En apenas tres juegos, Aranda suma seis hits y ha conectado al menos uno en cada encuentro, convirtiéndose en una de las ofensivas más constantes en este inicio de temporada. Es temprano, sí… pero no es casualidad.
La temporada pasada ya había mostrado credenciales de bateador élite, al mantenerse por encima de .300 durante prácticamente todo el año y cerrar con .316. Desafortunadamente, una fractura de muñeca lo dejó fuera por cerca de 50 días, impidiéndole reunir las apariciones necesarias para competir oficialmente por el título de bateo, donde su promedio habría valido para el segundo lugar de toda la MLB.
Hoy, sano y en ritmo, la historia parece tomar continuidad.
Su nombre ya aparece entre los mejores promedios en este arranque, y aunque la temporada apenas comienza, el contexto invita a pensar que Aranda puede ser más que una buena racha pasajera.
Porque cuando un bateador ya demostró que puede sostener el nivel… el siguiente paso natural es pelear en serio por la cima.


