
Desde aquel incidente con Randy Arozarena en el Clásico Mundial, el cátcher de los Mariners Cal Raleigh entró en una mala racha. En los últimos juegos de Estados Unidos en el Clásico perdió la titularidad y en Seattle también, ya que empezó en la banca en el juego del lunes contra los Yankees.
Y es que su mala racha se extendió a los tres primeros juegos de la temporada regular de MLB, y por eso, el receptor estrella de los Mariners no estuvo en la alineación titular de Seattle, pero terminó siendo el héroe en una victoria por 2-1 en la última entrada.
Raleigh conectó un sencillo con un out por la línea de Paul Blackburn, que pasó por encima del guante extendido del primera base Ben Rice, lo que permitió a Leo Rivas anotar fácilmente. Rivas abrió la entrada con un sencillo y luego avanzó de primera a tercera con otro sencillo de Brendan Donovan.
Todavía es demasiado pronto para decir que esto podría ser un punto de inflexión que impulse a Raleigh en 2026. Pero teniendo en cuenta el mes tan convulso que ha vivido el subcampeón del MVP de la Liga Americana, esto podría orientarlo hacia una mejor dirección.
El “despertar” de Raleigh se produjo después de un comienzo de temporada de 2 de 16, que incluyó 11 ponches; el último de ellos ocurrió cuando entró como bateador emergente en el puesto de bateador designado por Dominic Canzone en la séptima entrada de este mismo juego contra los Yankees.


