
En los últimos años, la Zona Norte de la LMB se ha consolidado como el sector más competitivo del circuito. No solo por la calidad individual de sus equipos, sino por la constancia con la que varias organizaciones han logrado mantenerse como protagonistas.
Clasificar a playoffs en el norte no es tarea sencilla; es una batalla que se extiende a lo largo de toda la temporada. Equipos como los Sultanes de Monterrey, Tecos de los Dos Laredos, Toros de Tijuana, Acereros de Monclova y Algodoneros de Unión Laguna han marcado la pauta, dominando la zona y convirtiéndose en contendientes habituales al título.
Casos atípicos como el de los Charros de Jalisco en 2025 refuerzan la complejidad del panorama. Este equipo logró clasificar a playoffs apenas en el último boleto disponible y, terminó alcanzando la Serie Final. Ese recorrido dejó claro que en el norte no basta con entrar: hay que estar preparado para competir al máximo nivel desde el primer día.
Sin embargo, de cara a la temporada 2026, la conversación podría comenzar a cambiar. Dos organizaciones han llamado poderosamente la atención por su agresividad y ambición: los Saraperos de Saltillo y Caliente de Durango… ambos equipos han apostado fuerte, con inversión en refuerzos de alta calidad, incorporación de nuevo talento y cambios importantes desde el cuerpo técnico, incluyendo la llegada de nuevos manejadores que buscan imprimir una identidad distinta.
El mensaje es claro: no quieren ser comparsas, quieren competir. La pregunta es si eso será suficiente para romper con la hegemonía de los equipos que han dominado la zona durante tanto tiempo. Porque si algo ha demostrado la Zona Norte, es que el margen de error es mínimo y que el talento, por sí solo, no garantiza resultados.
Aun así, la expectativa es válida. Saraperos y Caliente Durango no solo están intentando mejorar, están desafiando directamente a la élite… ahora falta ver si este será finalmente el año en que logren dar el salto.


