
El equipo fronterizo dejó buenas sensaciones en la CDMX, pero su amplitud de plantel obligará a recortes importantes rumbo al arranque de la temporada, los Toros de Tijuana visitaron la Ciudad de México para disputar el torneo Interliga de pretemporada, dejando una impresión clara: son un equipo con material para competir seriamente por el título en la Zona Norte en 2026.
Sin embargo, más allá del rendimiento en el campo, hay un dato que llama poderosamente la atención: el tamaño y composición de su roster. Hasta este fin de semana, el conjunto dirigido por Roberto Kelly cuenta con un plantel de 47 peloteros, de los cuales 34 son extranjeros, una cifra que, inevitablemente, obligará a tomar decisiones difíciles en los próximos días.
El reglamento de la Liga Mexicana de Beisbol establece un límite de 18 jugadores foráneos para la temporada regular, lo que significa que prácticamente la mitad de ese grupo deberá quedar fuera antes del arranque de campaña.
La tarea no será sencilla. Reducir un roster con ese nivel de profundidad implica no sólo evaluar talento, sino también encaje, momento y necesidades específicas del equipo. Para Kelly, el reto será encontrar el equilibrio ideal sin debilitar una base que, al menos en el papel, luce sumamente competitiva.
En lo deportivo, los Toros confirmaron lo que ya se intuía: tienen argumentos para pensar en grande. La combinación de talento nacional y extranjero, sumada a la experiencia en el dugout, los perfila como uno de los equipos a seguir en el norte del país.
Pero hay otro ángulo que no pasa desapercibido. Su presencia en la capital, en el marco del Interliga, podría ser una de las últimas oportunidades de verlos en el Estadio Alfredo Harp Helú en un buen tiempo, considerando una política de calendario en la LMB que ha limitado este tipo de enfrentamientos y que no termina de convencer a buena parte de la afición.
Algo es seguro… los Toros dejaron claro en su paso por la CDMX, es que son un equipo que vale la pena ver.


