
La respuesta llegó… justo a tiempo. El mexicano Javier Assad volvió a la rotación de los Chicago Cubs y lo hizo con una actuación que cambia la conversación.
Después de la dura salida de la semana pasada —que incluso abrió dudas sobre su permanencia en el equipo—, Assad lanzó 5.2 entradas en las que permitió apenas una carrera y tres hits ante los New York Mets.
Control, comando y, sobre todo… respuesta. Su equipo terminó llevándose el juego 2-1 en extra innings, en un duelo cerrado donde el trabajo del mexicano fue clave para mantener a los Cubs en la pelea.
Y el contexto le da todavía más valor, porque no fue ante cualquier rival. Los Mets comenzaron la temporada como uno de los principales contendientes de la Liga Nacional, solo detrás de los Los Ángeles Dodgers en las proyecciones rumbo a la Serie Mundial, aunque hoy, sin embargo, atraviesan un momento muy distinto: Con esta derrota, extendieron su racha negativa a 11 juegos consecutivos.
Pero más allá del momento del rival, el foco está en Assad, porque después de una salida que encendió alarmas… esta vez mostró otra cara. Una que le permite recuperar terreno.
Y, sobre todo, confianza.


