
Si hay un estadio en las Grandes Ligas donde la lógica dicta ofensiva, ese es Coors Field. Ubicado en la ciudad más alta de la MLB, el parque de los Colorado Rockies ha sido históricamente un paraíso para los bateadores, con un promedio cercano a 12 carreras por juego desde su apertura en 1995, muy por encima del estándar de la liga.
Por eso, lo ocurrido este lunes martes tan llamativo. Los San Diego Padres vencieron 1-0 a Colorado en un resultado que rompe por completo con la tendencia del lugar. Un juego de una sola carrera… en el estadio más ofensivo del beisbol.
El protagonista de la noche fue el dominicano Randy Vásquez, quien firmó una salida de alto nivel: 7 entradas lanzadas, 3 hits permitidos y 0 carreras… Un dominio absoluto en un entorno donde lanzar suele ser una pesadilla.
El dato no es menor… porque llega justo antes de un escenario aún más extremo. El próximo fin de semana, los Padres visitarán la Ciudad de México para enfrentar a los Arizona Diamondbacks en una serie donde la altura jugará un papel aún más determinante. Con una altitud superior a la de Denver, el entorno en México suele traducirse en juegos de alto volumen ofensivo.
Por lo pronto, los Padres ya demostraron algo: incluso en el terreno más favorable para los bateadores… también se puede dominar desde la lomita.


