
El beisbol tiene memoria… y a veces responde muy rápido. Caliente de Durango dio el golpe en casa al vencer 7-4 a los Toros de Tijuana en el arranque de la serie, pero más allá del resultado, la historia tuvo un protagonista con dedicatoria implícita: Andre Lipcius.
Hace apenas unos días, Lipcius formaba parte del roster de Tijuana… realizó toda la pretemporada con el equipo, pero fue dejado en libertad a escasos días del arranque de la temporada.
Durango no dudó. Lo tomó de inmediato… y hoy recibió la respuesta. En una noche redonda, Lipcius fue el verdugo de su exequipo: 3 imparables en 4 turnos y 4 carreras impulsadas, siendo el motor ofensivo que inclinó el juego a favor de Caliente.
Un mensaje claro. Porque no se trata solo de una buena actuación individual, sino del contexto que la rodea. En el beisbol, las decisiones de roster son parte del día a día, pero hay ocasiones en las que el juego se encarga de ponerlas bajo el reflector.
Y esta fue una de ellas. Para Tijuana, la derrota duele por el resultado… pero también por quién la provocó.
Mientras tanto, Durango celebra no solo el triunfo, sino haber encontrado una pieza que respondió de inmediato y en el momento justo.


