
El periodo de adaptación de Emmanuel Rivera a la Liga Mexicana de Beisbol parece haber terminado oficialmente.
Y de qué manera. Este sábado, el antesalista de los Algodoneros de Unión Laguna firmó posiblemente el mejor juego de su todavía corta etapa en México al batear de 5-5 y convertirse en pieza clave en la victoria lagunera 5-4 sobre Caliente de Durango en un duelo muy disputado en Durango.
Pero el impacto del juego va más allá de una simple gran noche ofensiva. Porque Rivera no llegó a México como un extranjero cualquiera, apenas la temporada pasada todavía aparecía en MLB con los Baltimore Orioles, organización con la que mantuvo actividad en Grandes Ligas antes de iniciar este nuevo capítulo con Unión Laguna.
Y ahora, poco a poco, empieza a mostrar por qué peleó un lugar durante varios años en el máximo nivel. Rivera posee experiencia con organizaciones como Kansas City, Arizona, Miami y Baltimore, acumulando más de 380 juegos en MLB antes de llegar a la LMB.
Por eso actuaciones como la de este sábado llaman tanto la atención, porque cuando un bateador con recorrido real de Grandes Ligas empieza a sentirse cómodo en el circuito mexicano, el impacto suele notarse rápido.
Y Unión Laguna parece estar comenzando a descubrir exactamente eso.


