
Por momentos, parecía que los Tecos de los Dos Laredos estaban destinados a cerrar la serie contra los Acereros de Monclova sin encontrar la manera de anotar una sola carrera más, después de que solo lo habían logrado en la segunda entrada del primero de la serie. Pero el beisbol suele cambiar de rumbo en cuestión de minutos.
Los Tecos pasaron por una larga racha de 20 entradas sin anotaciones. Todo comenzó el martes, cuando fabricaron tres carreras en la segunda entrada del encuentro, pero después de ese episodio, la ofensiva desapareció por completo y el equipo terminó cayendo por marcador de 7-3.
La sequía continuó el miércoles, cuando Monclova blanqueó 2-0 a los fronterizos y durante nueve entradas completas los bats de Tecos volvieron a quedarse sin respuesta. Así, entre las últimas siete entradas del martes y las nueve del miércoles, la racha ya alcanzaba 16 episodios consecutivos sin anotar.
Y el jueves la historia parecía seguir exactamente el mismo camino. A la mitad de la quinta entrada, los Tecos perdían 3-0 y todavía no habían logrado cruzar el plato… cuatro entradas más de silencio ofensivo elevaron la cifra hasta 20 entradas consecutivas sin producir carrera.
Fue entonces cuando apareció la reacción. Con dos outs en el cierre de la quinta, Francisco Arcia conectó un doble hacia el jardín derecho que permitió anotar a J.D. Davis, rompiendo finalmente la larga sequía ofensiva. La carrera no solamente significó el 3-1 momentáneo, también pareció despertar por completo a la ofensiva de los Dos Laredos.
Los Tecos fueron recortando la desventaja hasta empatar el encuentro y finalmente lograron rescatar el último juego de la serie con una dramática victoria de 4-3.
El desenlace también tuvo su dosis de rareza beisbolera: En el cierre de la novena entrada, con las bases llenas, Yadiel Hernández recibió base por bolas para impulsar la carrera del triunfo y evitar que la serie terminara en barrida.
Después de 20 entradas sin anotar, los Tecos reaccionaron justo a tiempo.


