
La Liga Mexicana de Beisbol decidió reinventar su Juego de Estrellas. El tradicional duelo entre Zona Norte y Zona Sur quedó atrás para dar paso a un nuevo concepto: Estrellas LMB contra la llamada “Selección Mexicana”.
Sin embargo, cuando llegó el momento de organizar uno de los eventos más esperados del fin de semana, el Home Run Derby, la propia liga pareció “olvidar” que había cambiado el formato… y es que, en un hecho absolutamente contradictorio, el Derby seguirá funcionando bajo la vieja lógica del Norte contra Sur.
El resultado no solo es contradictorio, también sumamente polémico: los ocho participantes pertenecen al equipo de extranjeros que disputará el Juego de Estrellas… no hay un solo integrante del representativo mexicano en la lista de invitados.
La ausencia resulta todavía más difícil de entender al revisar los números. Este lunes, Julián Ornelas conectó su cuadrangular número 13 de la temporada para ubicarse en el sexto lugar entre los jonroneros de toda la LMB. Horas después fue anunciado como integrante de la denominada Selección Mexicana.
Pero ni siquiera eso le alcanzó para entrar al Derby…. Ornelas suma más jonrones que Juan Santana y Josh Lester, ambos con 11, y más del doble que Justin Turner, quien participará en la competencia con apenas seis vuelacercas.
No se trata de cuestionar el talento de los extranjeros elegidos. Tampoco de ignorar que el Derby fue construido con cuatro representantes del Norte y cuatro del Sur.
El verdadero problema es otro. La LMB quiso vender un Juego de Estrellas entre México y las Estrellas del circuito, pero mantuvo el Derby bajo reglas que pertenecían al formato anterior.
Creó un espectáculo con dos protagonistas… y reservó uno de sus principales atractivos para uno solo de ellos… y ese no fue el equipo que lleva el nombre de México.
Porque después de revisar la lista de invitados, el mensaje parece inevitable: Según la LMB, los mexicanos sí pueden jugar el Juego de Estrellas… pero aparentemente no batean jonrones.


