
Justin Dean ya sabía lo que era pisar un terreno de Grandes Ligas, lo que todavía no conocía era la sensación de conectar un imparable en el mejor beisbol del mundo.
Y cuando finalmente llegó ese momento, decidió hacerlo de manera inolvidable. El hoy jardinero de los Cubs, recordado por la afición mexicana por sus actuaciones con los Cañeros de Los Mochis en varias temporadas, fue llamado nuevamente a las Grandes Ligas y debutó de inmediato con Chicago, conectando el primer hit de su carrera en MLB.
No fue un sencillo… tampoco un doble, Dean disparó un triple productor de tres carreras, convirtiéndose en uno de los protagonistas de la victoria de los Cubs sobre los Blue Jays.
La historia adquiere todavía más valor al revisar el camino recorrido por el estadounidense. En 2025 debutó con los Dodgers y participó en 18 juegos de temporada regular y 13 de postemporada, incluso formando parte del equipo campeón de la Serie Mundial. Sin embargo, su papel se limitó prácticamente a funciones defensivas y como corredor emergente. En esos 31 encuentros apenas recibió dos turnos al bat, terminando sin conectar hit, por eso, el batazo de este jueves representó mucho más que una simple estadística.
Fue el final de una larga espera, después de años recorriendo las ligas menores, de convertirse en un rostro familiar para los aficionados de Los Mochis y de aportar desde la defensa cuando las oportunidades ofensivas eran escasas, Justin Dean finalmente pudo celebrar su primer imparable en Grandes Ligas.
Y fiel a su estilo explosivo, decidió que la espera valiera la pena, con un triple y tres carreras impulsadas.


