
Un aparente exceso de emoción tras un ponche terminó provocando un vaciado de bancas este martes durante el duelo entre los Red Sox de Boston y los Nationals de Washington.
Todo ocurrió en la cuarta entrada, cuando el abridor Cade Cavalli dominó a Willson Contreras con un tercer strike. Inmediatamente después del ponche, el lanzador de los Nationals le gritó una frase al primera base venezolano mientras éste caminaba de regreso al dugout. Diversos reportes señalan que Cavalli le dijo: “Sit down, boy” (“Siéntate, muchacho”), palabras que Contreras interpretó como una provocación directa.
La reacción fue inmediata. Contreras se dio la vuelta, encaró al pitcher y lanzó su casco en dirección al montículo antes de intentar ir hacia él. Jugadores y coaches de ambos equipos abandonaron rápidamente las bancas para evitar que la situación escalara, dando paso a varios minutos de empujones e intercambios de palabras.
Una vez restablecido el orden, los umpires expulsaron a Willson Contreras, al manager interino de Boston, Chad Tracy, al jugador Nate Eaton y al lanzador de Washington Miles Mikolas, quien salió del bullpen durante el altercado.
Al concluir el encuentro, Contreras responsabilizó a Cavalli de haber iniciado la confrontación con sus palabras, mientras que el pitcher de Washington restó importancia al incidente y aseguró no recordar exactamente lo que había dicho tras el ponche.
Lo que comenzó como la celebración de un ponche terminó convirtiéndose en uno de los momentos más tensos de la jornada en las Grandes Ligas, recordando que, en ocasiones, una sola frase puede encender los ánimos mucho más rápido que un pelotazo o una barrida agresiva.


