
La lluvia alteró este jueves la programación de la Liga Mexicana, pero una curiosa coincidencia en el calendario evitó que el problema fuera mucho mayor.
Tres encuentros no pudieron concluir. El duelo entre Piratas de Campeche y Conspiradores de Querétaro se suspendió en la cuarta entrada; el de Charros de Jalisco frente a Caliente Durango quedó detenido en la quinta; mientras que el tercero de la serie entre Leones de Yucatán y Pericos de Puebla ni siquiera pudo comenzar debido a las condiciones climatológicas.
Al tratarse del último día de las series y con una nueva jornada iniciando este viernes, no existía la posibilidad de reprogramarlos para el día siguiente.
Sin embargo, el calendario tenía preparada una solución casi perfecta: los tres enfrentamientos volverán a disputarse exactamente entre el 31 de julio y el 2 de agosto, cuando esos mismos rivales volverán a encontrarse.
Así, Piratas y Conspiradores reanudarán su juego pendiente en Campeche desde la cuarta entrada; Charros y Caliente harán lo propio en Jalisco, retomando las acciones desde la quinta; mientras que Leones y Pericos disputarán el encuentro que nunca pudo comenzar en Mérida, aunque administrativamente Puebla aparecerá como equipo local.
La coincidencia resulta todavía más sorprendente si se considera lo irregular y disparejo que suele ser el calendario de la LMB. No solo volverán a enfrentarse exactamente los mismos seis equipos durante las mismas fechas del 31 de julio al 2 de agosto, sino que los tres juegos pendientes se disputarán precisamente en el estadio del equipo que este jueves fungía como visitante. Es decir, el calendario terminó ofreciendo de manera natural la oportunidad perfecta para completar los encuentros sin alterar el resto de la temporada.
Y gracias a una coincidencia difícil de imaginar, la Liga evitó modificaciones mayores o cancelaciones definitivas.



