
Los Sultanes de Monterrey viajaron el fin de semana a la frontera para disputar una serie frente a los Tecolotes de los Dos Laredos. Pero, al final, regresaron con algo más que triunfos… regresaron con dos de las principales figuras de la organización emplumada.
Horas después de concluir la serie, Monterrey anunció las incorporaciones del jardinero colombiano Harold Ramírez y del lanzador Daniel Mengden, movimientos que fortalecen considerablemente a un equipo que aspira a pelear el campeonato en la recta final de la temporada.
Ramírez llega como uno de los bateadores más consistentes de la Liga Mexicana. El exligamayorista colombiano se encuentra entre los diez mejores bateadores del circuito y, además, presume el título de campeón de hits de la temporada anterior.
Mengden, por su parte, arriba como uno de los brazos más efectivos del campeonato. Al momento de concretarse el movimiento ocupaba el segundo lugar en efectividad dentro de la LMB, convirtiéndose en una incorporación de enorme valor para una rotación que busca fortalecerse rumbo a los playoffs.
Las dos adquisiciones también parecen enviar un mensaje claro sobre el momento que viven ambas organizaciones. Mientras Monterrey aprovecha el mercado para reforzar un roster diseñado para competir por el título, los Tecos parecen haber comenzado un proceso distinto.
Con un lugar comprometido en la clasificación y después de desprenderse de dos de sus principales figuras, la organización fronteriza da señales de estar pensando más en el futuro que en la actual temporada.
En cuestión de horas, la serie entre ambos clubes dejó de jugarse únicamente sobre el terreno, también se trasladó a las oficinas y, ahí, los Sultanes salieron con un botín difícil de igualar: uno de los mejores bateadores y uno de los mejores pitchers de toda la LMB.



