
Hace apenas unas semanas, el panorama de los Tigres de Quintana Roo lucía complicado. Hoy, la historia se ve diferente.
Con cuatro victorias consecutivas, todas como visitantes, la novena bengalí se ha metido de lleno a la pelea por la postemporada y ya ocupa el cuarto lugar de la Zona Sur, posición que parecía lejana hace apenas unos días. El repunte ha sido notable, los Tigres presumen marca de 7-3 en sus últimos 10 encuentros, una racha que les ha permitido escalar posiciones en el momento más importante de la temporada.
La barrida sobre los Conspiradores de Querétaro terminó de confirmar el buen momento. El tercer juego de la serie se definió de manera dramática. Con el marcador empatado en la novena entrada, Troy Viola conectó un cuadrangular solitario que rompió la igualdad y encaminó a los Tigres a una victoria de 7-6 en el Estadio Finsus.
El batazo terminó sellando la barrida como visitantes y fortaleciendo las aspiraciones de un equipo que ha encontrado su mejor versión justo cuando comienza la recta final del calendario.
Después de un arranque irregular, Quintana Roo parece haber encontrado el ritmo necesario para competir por un boleto a la postemporada.
Aún queda camino por recorrer, pero el cambio es evidente y los Tigres ya no son un equipo que intenta mantenerse con vida. Ahora son un club que ya ocupa zona de playoffs y que empieza a convertirse en un rival incómodo para cualquiera en la Zona Sur.



