
En un equipo tan profundo como los Diablos Rojos del México, ganarse un lugar en el lineup titular no es sencillo… y Ramón Flores lo sabe mejor que nadie.
El jardinero venezolano no iniciaba un juego desde el pasado 14 de junio y, antes del encuentro del 11 de julio frente a Querétaro, había participado en sus ocho apariciones más recientes únicamente como jugador de relevo.
Sin embargo, bastó una oportunidad para escribir su nombre en la historia de la Liga Mexicana. Flores ingresó como emergente en la cuarta entrada y una entrada después protagonizó una de las actuaciones ofensivas más inusuales que existen en este deporte: conectó dos dobletes en un mismo inning, una hazaña que apenas se ha registrado 38 veces en los 101 años de historia de la LMB.
El venezolano confesó que desconocía que había igualado un récord histórico y que fue su compañero Juan Carlos Gamboa, quien también forma parte de ese exclusivo grupo, quien le informó de la magnitud de lo conseguido. La marca también lo convirtió en apenas el sexto jugador en la historia de los Diablos Rojos que conecta dos dobles en una misma entrada.
Para Flores, el logro tiene un significado especial. En una temporada donde la mayoría de sus apariciones han sido desde la banca, ha tenido que modificar su preparación diaria para mantenerse listo, sabiendo que muchas veces recibirá apenas uno o dos turnos al bat.
El sábado no solo respondió…. escribió una página en la historia de la Liga Mexicana de Beisbol.



