
Tal parece que batear en el noveno puesto del orden ofensivo le sienta bastante bien a Alejandro Osuna.
Al menos los números sí invitan a pensar que el jardinero mexicano se siente más cómodo cuando aparece en la parte baja del lineup. Este martes volvió a ocupar ese lugar y respondió con una brillante actuación de tres imparables en la victoria de los Texas Rangers por 10-0 sobre los Chicago White Sox.
Fue el tercer juego de tres hits para Osuna en la temporada, después de conseguirlo también el 23 de mayo frente a los Angels y el 2 de julio contra los Tigers.
Lo más llamativo es que, en los 15 juegos en los que ha sido colocado como noveno bateador, presume un extraordinario promedio de .400, muy por encima del .265 que registra de manera global en la campaña.
Además, el mexicano atraviesa un buen momento ofensivo. Durante julio batea para .321 en 12 juegos, mostrando una consistencia que poco a poco le ha permitido ganar mayor confianza dentro del equipo.
Muchos managers utilizan la novena posición en el line-up para colocar a un pelotero con velocidad y capacidad para embasarse, buscando convertirlo en una especie de “segundo primer bat” antes de que llegue la parte alta del orden. Si esa ubicación también le permite a Osuna jugar con menos presión, es algo imposible de comprobar, pero lo que sí queda claro es que, cada vez que aparece en ese lugar del lineup, suele responder con actuaciones de impacto.
Y la de este martes fue una prueba más de ello.



