
Trevor Bauer consiguió este viernes su tercera victoria desde su regreso con los Diablos Rojos del México, pero los números siguen reflejando que aún está lejos del dominio que ejerció durante su inolvidable temporada de 2024.
El derecho estadounidense trabajó siete entradas, su salida más larga del año, permitió tres carreras, recibió ocho imparables, no otorgó bases por bolas y ponchó a siete bateadores, para mejorar su récord a 3-1.
Sin embargo, el encuentro dejó en evidencia que todavía sigue buscando su mejor versión. Desde la primera entrada se metió en problemas al permitir cuatro imparables y dos carreras, aunque después ajustó sobre la marcha y logró controlar a la ofensiva de El Águila de Veracruz, admitiendo una sola carrera en las siguientes 6 entradas.
Aunque Bauer suma tres triunfos en apenas cuatro aperturas, sus números todavía están por debajo de los que registró hace dos años, cuando fue el pitcher más dominante de la Liga Mexicana de Beisbol.
En 2024 ponchó 120 bateadores en 83 entradas, un promedio de 13.0 ponches por cada nueve innings. En esta temporada suma 23 ponches en 23 episodios, equivalente a 9.0 por cada nueve entradas.
La diferencia también aparece en los imparables permitidos. Hace dos años recibió 66 hits en 83 entradas (7.2 por cada nueve innings); ahora ha tolerado 25 imparables en apenas 23 entradas, un promedio de 9.8 hits por cada nueve episodios.
La buena noticia para los Diablos es que, aun sin mostrar todavía el nivel dominante que lo convirtió en la figura de la temporada 2024, Bauer sigue encontrando la manera de ganar juegos. Si logra recuperar la consistencia y el poder con el que dominó a los bateadores hace dos años, los escarlatas podrían llegar a la postemporada con un as bajo la manga en el momento más importante del calendario.



