
Los Olmecas de Tabasco comenzaron los playoffs de la misma manera en que construyeron su extraordinaria temporada regular: empezando abajo, pero reaccionando cuando parecía que las cosas se complicaban., para terminar superando las desventajas.
Ante un Estadio Centenario lleno, los Bravos de León llegaron a la séptima entrada con ventaja de 2-0, gracias al cuadrangular de Jimmy Kerrigan en el segundo episodio, pero a partir de ese momento el juego cambió por completo. Tabasco necesitó solamente dos entradas para darle la vuelta, en la séptima, fabricaron dos carreras para empatar con Calvin Estrada iniciando la ofensiva con sencillo y después de avanzar a tercera, Marco Hernández, como bateador emergente, respondió con doblete productor… poco después, otro doblete, ahora de Luis González, llevó al plato la carrera del empate.
La voltereta llegó un inning después. Seth Beer conectó el imparable que puso a Tabasco por delante 3-2, y posteriormente un pasbol permitió que llegara al plato la cuarta carrera.
Así, después de seis entradas en las que León había mantenido el control, los Olmecas terminaron imponiéndose 4-2.
El resultado tiene un significado especial para un equipo que protagonizó una de las mayores transformaciones de la temporada regular. Tabasco comenzó la campaña en el último lugar y terminó segundo de la Zona Sur, pero ahora comienza su camino en playoffs demostrando que no necesita dominar un juego de principio a fin para ganarlo.
Puede esperar, puede resistir y, cuando encuentra la oportunidad, golpea.
Los Olmecas toman así ventaja de 1-0 en la serie, mientras León buscará responder este domingo para evitar que el segundo lugar de la Zona Sur tome una ventaja que podría resultar muy difícil de remontar



