
El primer juego de playoffs en Durango desde 1978 parecía destinado a convertirse en una noche histórica para Caliente. El equipo local llegó a la novena entrada con ventaja de 6-4 y luego estuvo a solamente dos outs de celebrar su primera victoria de postemporada en casa en casi medio siglo.
Pero los Acereros de Monclova tenían otros planes.
La novena entrada se convirtió en una auténtica pesadilla para los locales. Scott Engler, el relevista encargado de cerrar el juego, no pudo conseguir el out que necesitaba y permitió que cinco bateadores de Monclova se embasaran: tres por hit y dos por base por bolas. Engler solamente consiguió retirar a un bateador.
Y, todo se vino abajo. Los Acereros aprovecharon la oportunidad y fabricaron un espectacular rally de ocho carreras, producto de seis imparables, para darle la vuelta completamente al marcador y terminar imponiéndose 12-6.
Fue un golpe especialmente duro para Caliente porque durante buena parte de la noche había tenido que remontar sus propias desventajas. Después de ir perdiendo 4-2, los duranguenses respondieron con tres carreras en la quinta entrada y otra en la octava para colocarse arriba 6-4.
Parecía que la fiesta estaba lista. El Estadio Francisco Villa, con 5 mil 334 aficionados, vivía una noche histórica. Caliente estaba a dos outs de regalarle a su afición una victoria en el primer playoff disputado en Durango desde hace 48 años.
Pero la historia terminó siendo otra…. Monclova no solo ganó el juego: robó una victoria que parecía pertenecerle a Caliente. Ahora los Acereros tienen ventaja de 1-0 en la serie, mientras que Durango tendrá que reaccionar inmediatamente para evitar viajar a Monclova en desventaja.



