
En el arranque de su serie de playoffs, los Diablos Rojos del México volvieron a protagonizar una de esas remontadas que parecen sacadas de un guion. Esta vez fue en el primer juego de la serie y en un encuentro de 24 carreras, pero el desenlace recordó inevitablemente a lo ocurrido en 2024: Oaxaca tomó una ventaja enorme y los Diablos encontraron la manera de darle la vuelta.
Este sábado, los Guerreros llegaron a tener ventaja de 11-4, pero el México reaccionó y terminó imponiéndose 13-11, después de fabricar una espectacular voltereta.
La ofensiva escarlata conectó cinco cuadrangulares, aunque ninguno tuvo mayor impacto que el de Robinson Canó en la octava entrada. Oaxaca ganaba 11-10 cuando Canó encontró la pelota con dos corredores en las bases y la mandó detrás de la barda. El batazo produjo tres carreras, cambió completamente la pizarra y colocó a los Diablos arriba 13-11, ventaja que ya no perderían.
Pero si alguien siente que esta película ya la vio, tiene razón. El 31 de agosto de 2024, también en el Estadio Alfredo Harp Helú y también en playoffs, Oaxaca llegó a estar arriba 9-1 ante los Diablos. Aquella derrota habría significado la eliminación del México y el pase de los Guerreros a la Serie del Rey.
Pero ocurrió lo impensable. Los Diablos anotaron ocho carreras en una sola entrada, empataron el juego y terminaron ganando 11-10. Con esa victoria igualaron la serie 3-3 y al día siguiente ganaron 3-2 para avanzar a la Serie del Rey, que posteriormente conquistaron barriendo 4-0 a los Sultanes de Monterrey.
Ahora, apenas comienza una nueva serie y Oaxaca volvió a tener una ventaja enorme. ¿Casualidad? ¿O los Guerreros deberían dejar de sentirse seguros cuando tienen a los Diablos contra las cuerdas?



