
Los Diablos Rojos del México se negaron a morir en Puebla. Después de perder los primeros tres juegos de la Serie de Zona, los bicampeones han conseguido algo que parecía extremadamente complicado: ganar dos juegos consecutivos de vida o muerte en territorio de los Pericos. Primero sobrevivieron al cuarto juego, y este lunes volvieron a hacerlo.
Con una victoria de 11-5, los Diablos redujeron la desventaja en la serie y ahora regresarán a la Ciudad de México todavía abajo 3-2, pero con la posibilidad de emparejar el enfrentamiento en casa y llevar la serie a 7 juegos en igualdad de condiciones.
La ofensiva respondió con fuerza. Barreto y Sepúlveda, quienes han sido los mejores bats de los Diablos en lo que va de estos playoffs, volvieron a aparecer en un momento fundamental. También destacó Ramón Flores, quien terminó la noche con cuatro imparables…. Y también Francisco Mejía que, aunque solamente conectó un hit, fue uno de los más importantes del encuentro: en la tercera entrada, conectó un cuadrangular que ayudó a darle a los Diablos una ventaja mucho más cómoda.
Pero por encima de todo, hubo una actuación que merece ser destacada… la de Trevor Bauer.
No fue el Bauer absolutamente dominante que vimos durante la temporada de 2024… está lejos de aquella versión capaz de imponer condiciones prácticamente cada vez que tomaba la pelota, pero este lunes hizo algo quizá todavía más valioso para las circunstancias que vivía su equipo: sacó la casta y en serio
Bauer ni siquiera estaba anunciado originalmente para abrir el juego. Su nombre apareció apenas alrededor de dos horas antes del inicio, cuando los Diablos decidieron entregarle la pelota en uno de los momentos más importantes de su temporada, y lo hizo sin tener sus días habituales de descanso.
El derecho tomó la responsabilidad y respondió con siete entradas completas, permitiendo tres carreras y ponchando a siete bateadores. Cuando abandonó el montículo, los Diablos ganaban 9-3.
Esta vez Bauer no necesitó ser perfecto, no necesitó ser aquel lanzador aplastante de 2024. Los Diablos necesitaban a alguien que tomara la pelota en un juego de vida o muerte, aunque no contara con el descanso habitual y que entendiera una situación límite.
Y eso fue exactamente lo que hizo. Trevor Bauer no está en su mejor versión, pero cuando los Diablos más lo necesitaban… sacó la casta.
Y gracias a ello, los bicampeones siguen vivos.



