
Dos cuadrangulares fueron suficientes para que los Toros de Tijuana tomaran ventaja de 2-0 sobre los Sultanes de Monterrey en la Serie de Campeonato de la Zona Norte y, Justin Turner fue la gran figura de la noche.
El juego se mantuvo sin carreras hasta la cuarta entrada, cuando Turner conectó un cuadrangular solitario para romper el empate y darle a Tijuana una ventaja que resultó fundamental. En un duelo cerrado, esa primera carrera cambió por completo el panorama.
Los Sultanes tuvieron que jugar el resto de la noche intentando alcanzar a los Toros, mientras el pitcheo de Tijuana defendía una ventaja mínima.
Y Turner no se conformó con ese batazo. El veterano terminó la noche bateando de 4-3, conectando tres de los siete imparables de los Toros, es decir, él solo produjo casi la mitad de los hits de toda la ofensiva tijuanense.
Por eso su actuación fue mucho más allá del cuadrangular… fue el jugador que rompió el cero, el responsable de la primera carrera del juego y también, el bateador más productivo de una ofensiva que tuvo que aprovechar al máximo cada oportunidad.
La segunda carrera llegó hasta la octava entrada, cuando Franchy Cordero conectó otro cuadrangular solitario para ampliar la ventaja a 2-0. Dos batazos, dos carreras. Los dos cuadrangulares terminaron representando exactamente la diferencia en el marcador.
Pero si hubo un MVP de la noche, no hay demasiada discusión. Justin Turner conectó tres de los siete hits de los Toros y entre ellos estuvo el cuadrangular que abrió el camino.
El dueño de la noche fue Justin Turner.



