
Sergio Alcántara llegó a los Pericos de Puebla para vivir su primera experiencia en la LMB después de haber jugado cuatro temporadas en Grandes Ligas, pero después de los últimos dos juegos de la Serie de Campeonato de la Zona Sur, un sector de la afición poblana ya lo convirtió en el gran villano de la serie.
¿Es justo culparlo directamente por las derrotas? Probablemente no. Pero lo que está ocurriendo en el terreno ayuda a explicar por qué su nombre comenzó a aparecer con tanta fuerza entre las críticas de los aficionados.
El miércoles, en el tercer juego, Puebla llegó al cierre de la novena entrada abajo por una carrera y necesitaba solamente una anotación para empatar. Sergio Alcántara estaba en segunda base, mientras Christian Adames, uno de los bateadores más peligrosos de los Pericos, se encontraba en la caja. Alcántara intentó avanzar a tercera y fue puesto out para terminar el encuentro.
No sabemos si la decisión de intentar el robo vino desde la banca, es improbable. Pero aun si hubiera sido una jugada ordenada por el manager, Alcántara salió a destiempo y fue sorprendido por el pitcher. La jugada terminó con las esperanzas de Puebla en ese momento.
La historia no terminó ahí. Este jueves, en el cuarto juego, nuevamente con un duelo de pitcheo extraordinario entre Jeremy Rhoades y Vladimir Gutiérrez, Alcántara volvió a aparecer involuntariamente en una jugada que terminó siendo decisiva.
En la cuarta entrada, Randy Romero se embasó por un error del parador en corto poblano. Después robó segunda y Marco Hernández conectó un doblete que produjo la carrera. Fue la única carrera que permitió Gutiérrez durante sus primeras 7 entradas y, al ser producto del error, fue una carrera sucia.
Puebla terminó perdiendo otra vez por una carrera: 2-1. Y así, en dos juegos consecutivos, Alcántara quedó involucrado en dos jugadas que terminaron teniendo un peso enorme en derrotas extremadamente cerradas.
Eso no significa que sea completo responsable de las derrotas, de hecho, apenas un inning después del error realizó un jugadón a batazo de José Godoy, pero el béisbol también tiene memoria inmediata y, hoy, después de dos noches consecutivas en las que Puebla perdió por una sola carrera, un sector de la afición ya encontró a su villano.
Aunque probablemente la realidad sea bastante más compleja que eso.

Sergio Alcántara llegó a los Pericos de Puebla para vivir su primera experiencia en la LMB después de haber jugado cuatro temporadas en Grandes Ligas, pero después de los últimos dos juegos de la Serie de Campeonato de la Zona Sur, un sector de la afición poblana ya lo convirtió en el gran villano de la serie.
¿Es justo culparlo directamente por las derrotas? Probablemente no. Pero lo que está ocurriendo en el terreno ayuda a explicar por qué su nombre comenzó a aparecer con tanta fuerza entre las críticas de los aficionados.
El miércoles, en el tercer juego, Puebla llegó al cierre de la novena entrada abajo por una carrera y necesitaba solamente una anotación para empatar. Sergio Alcántara estaba en segunda base, mientras Christian Adames, uno de los bateadores más peligrosos de los Pericos, se encontraba en la caja. Alcántara intentó avanzar a tercera y fue puesto out para terminar el encuentro.
No sabemos si la decisión de intentar el robo vino desde la banca, es improbable. Pero aun si hubiera sido una jugada ordenada por el manager, Alcántara salió a destiempo y fue sorprendido por el pitcher. La jugada terminó con las esperanzas de Puebla en ese momento.
La historia no terminó ahí. Este jueves, en el cuarto juego, nuevamente con un duelo de pitcheo extraordinario entre Jeremy Rhoades y Vladimir Gutiérrez, Alcántara volvió a aparecer involuntariamente en una jugada que terminó siendo decisiva.
En la cuarta entrada, Randy Romero se embasó por un error del parador en corto poblano. Después robó segunda y Marco Hernández conectó un doblete que produjo la carrera. Fue la única carrera que permitió Gutiérrez durante sus primeras 7 entradas y, al ser producto del error, fue una carrera sucia.
Puebla terminó perdiendo otra vez por una carrera: 2-1. Y así, en dos juegos consecutivos, Alcántara quedó involucrado en dos jugadas que terminaron teniendo un peso enorme en derrotas extremadamente cerradas.
Eso no significa que sea completo responsable de las derrotas, de hecho, apenas un inning después del error realizó un jugadón a batazo de José Godoy, pero el béisbol también tiene memoria inmediata y, hoy, después de dos noches consecutivas en las que Puebla perdió por una sola carrera, un sector de la afición ya encontró a su villano.
Aunque probablemente la realidad sea bastante más compleja que eso.


