
México comenzó con el pie derecho su participación en la Copa Mundial U-15 de la WBSC, y lo hizo con una actuación dominante de su pitcheo: cuatro lanzadores se combinaron para recetar 17 ponches en la victoria de 5-2 sobre Alemania, en el Parque de Beisbol Kukulcán de Mérida.
La noche comenzó con problemas para Joseph Galván. Alemania llenó las bases sin out en la primera entrada, pero el abridor mexicano respondió de la mejor manera posible: tres ponches consecutivos para salir del problema. Galván terminó su participación con cinco chocolates, mientras que Jesús Almada se llevó el triunfo después de lanzar dos entradas en blanco y ponchar también a cinco bateadores.
José Covarrubias trabajó posteriormente y fue quien permitió las dos carreras alemanas, mientras que José Pacheco se encargó de cerrar el encuentro. El derecho ponchó a cinco en dos entradas y retiró en orden la séptima para conseguir el salvamento.
En total, 17 ponches de los cuatro brazos mexicanos.
La ofensiva hizo lo suficiente. México tomó ventaja de 2-0 en la tercera entrada, agregó una carrera en la cuarta, otra en la quinta y una más en la séptima. Alejandro Martínez y Esteban Gallardo produjeron carreras, mientras que Héctor Heureaux participó directamente en dos anotaciones. Alemania apenas conectó tres imparables y cometió cuatro errores, mientras México terminó con cinco hits y un error.
Para una selección que inicia en casa un torneo mundialista, el primer mensaje fue claro: el pitcheo puede ser una de sus principales armas, pero el calendario no da tiempo para celebrar demasiado. México volverá al terreno este sábado 26 de septiembre, cuando enfrente a República Dominicana a las 19:30 horas, nuevamente en Mérida.
Después de 17 ponches para comenzar, el reto sube de nivel.

México comenzó con el pie derecho su participación en la Copa Mundial U-15 de la WBSC, y lo hizo con una actuación dominante de su pitcheo: cuatro lanzadores se combinaron para recetar 17 ponches en la victoria de 5-2 sobre Alemania, en el Parque de Beisbol Kukulcán de Mérida.
La noche comenzó con problemas para Joseph Galván. Alemania llenó las bases sin out en la primera entrada, pero el abridor mexicano respondió de la mejor manera posible: tres ponches consecutivos para salir del problema. Galván terminó su participación con cinco chocolates, mientras que Jesús Almada se llevó el triunfo después de lanzar dos entradas en blanco y ponchar también a cinco bateadores.
José Covarrubias trabajó posteriormente y fue quien permitió las dos carreras alemanas, mientras que José Pacheco se encargó de cerrar el encuentro. El derecho ponchó a cinco en dos entradas y retiró en orden la séptima para conseguir el salvamento.
En total, 17 ponches de los cuatro brazos mexicanos.
La ofensiva hizo lo suficiente. México tomó ventaja de 2-0 en la tercera entrada, agregó una carrera en la cuarta, otra en la quinta y una más en la séptima. Alejandro Martínez y Esteban Gallardo produjeron carreras, mientras que Héctor Heureaux participó directamente en dos anotaciones. Alemania apenas conectó tres imparables y cometió cuatro errores, mientras México terminó con cinco hits y un error.
Para una selección que inicia en casa un torneo mundialista, el primer mensaje fue claro: el pitcheo puede ser una de sus principales armas, pero el calendario no da tiempo para celebrar demasiado. México volverá al terreno este sábado 26 de septiembre, cuando enfrente a República Dominicana a las 19:30 horas, nuevamente en Mérida.
Después de 17 ponches para comenzar, el reto sube de nivel.


