
Desde el 15 de septiembre ya se manejaba públicamente la salida de Miguel Flores de la dirección deportiva de Sultanes de Monterrey. En BEISBOL MX incluso se cuestionó entonces que Multimedios, propietario del club, difundiera la versión como algo que había “trascendido”, mientras otros medios ya la daban como un hecho. Sultanes nunca salió a desmentirla.
Después apareció el nombre de Guillermo Armenta. El 22 de septiembre, BEISBOL MX publicó que “llegaría” a la dirección deportiva de Sultanes. La información estaba muy avanzada, pero decidimos mantener el condicional porque el club todavía no había hecho el anuncio oficial. Horas después, prácticamente todos los medios comenzaron a manejar la llegada de Armenta como un hecho consumado.
Pasaron miércoles y jueves. La noticia ya estaba instalada en el entorno del beisbol mexicano. Pero fue hasta el viernes 25 cuando Sultanes hizo oficiales los dos movimientos: primero comunicó la conclusión de la etapa de Miguel Flores y posteriormente anunció a Guillermo Armenta como nuevo director deportivo.
Y entonces aparece una pregunta que no pretende cuestionar al club, porque no conocemos qué ocurrió internamente: ¿Qué faltaba?
Cuando un movimiento ya es conocido, cuando los medios lo manejan como un hecho y cuando incluso circula una imagen de bienvenida al nuevo directivo, ¿qué elemento falta para que una organización decida comunicarlo oficialmente? Puede haber muchas razones y solamente Sultanes conoce cuál fue la suya. Lo cierto es que existe una diferencia entre que una información sea ampliamente conocida y que el club la convierta en anuncio oficial.
Y ahí está lo curioso de esta historia: cuando Sultanes finalmente presentó a Guillermo Armenta, ya no estaba revelando una noticia que nadie conociera. Estaba confirmando una noticia que llevaba varios días circulando.
Todos lo sabían. La pregunta que queda es mucho más sencilla: ¿qué faltaba para que Sultanes lo hiciera oficial?

Desde el 15 de septiembre ya se manejaba públicamente la salida de Miguel Flores de la dirección deportiva de Sultanes de Monterrey. En BEISBOL MX incluso se cuestionó entonces que Multimedios, propietario del club, difundiera la versión como algo que había “trascendido”, mientras otros medios ya la daban como un hecho. Sultanes nunca salió a desmentirla.
Después apareció el nombre de Guillermo Armenta. El 22 de septiembre, BEISBOL MX publicó que “llegaría” a la dirección deportiva de Sultanes. La información estaba muy avanzada, pero decidimos mantener el condicional porque el club todavía no había hecho el anuncio oficial. Horas después, prácticamente todos los medios comenzaron a manejar la llegada de Armenta como un hecho consumado.
Pasaron miércoles y jueves. La noticia ya estaba instalada en el entorno del beisbol mexicano. Pero fue hasta el viernes 25 cuando Sultanes hizo oficiales los dos movimientos: primero comunicó la conclusión de la etapa de Miguel Flores y posteriormente anunció a Guillermo Armenta como nuevo director deportivo.
Y entonces aparece una pregunta que no pretende cuestionar al club, porque no conocemos qué ocurrió internamente: ¿Qué faltaba?
Cuando un movimiento ya es conocido, cuando los medios lo manejan como un hecho y cuando incluso circula una imagen de bienvenida al nuevo directivo, ¿qué elemento falta para que una organización decida comunicarlo oficialmente? Puede haber muchas razones y solamente Sultanes conoce cuál fue la suya. Lo cierto es que existe una diferencia entre que una información sea ampliamente conocida y que el club la convierta en anuncio oficial.
Y ahí está lo curioso de esta historia: cuando Sultanes finalmente presentó a Guillermo Armenta, ya no estaba revelando una noticia que nadie conociera. Estaba confirmando una noticia que llevaba varios días circulando.
Todos lo sabían. La pregunta que queda es mucho más sencilla: ¿qué faltaba para que Sultanes lo hiciera oficial?


