
México no jugará la final de la Copa Mundial U-15. Eso resulta difícil de explicar cuando se revisa lo que hizo contra los dos equipos que sí estarán disputando el campeonato.
México venció a República Dominicana 2-1 en la primera fase y después protagonizó una de las grandes sorpresas del torneo al derrotar 7-1 a Estados Unidos en la Super Ronda, quitándole además el invicto.
Los dos, Estados Unidos y República Dominicana, estarán este domingo frente a frente por el título mundial. Antes de la final, los dos, solamente perdieron un juego en el torneo… y en ambos casos fue contra México
México, en cambio, jugará por el bronce. ¿Cómo puede suceder? La respuesta está en un torneo corto y en un sistema de desempate que terminó siendo determinante.
México, República Dominicana y Japón terminaron la Super Ronda con la misma marca: 3-2. Estados Unidos quedó primero con 4-1 y aseguró su lugar en la final. Para definir al otro finalista había que separar a tres equipos que habían terminado igualados. Y ahí México quedó fuera.
Lo curioso es que el resultado más importante para entender esta historia ocurrió antes de la Super Ronda. En la primera fase, República Dominicana derrotó 7-1 a Japón y ese resultado se arrastró a la siguiente etapa y terminó teniendo peso cuando los tres equipos llegaron empatados al cierre de la Super Ronda.
México había hecho algo que, en cualquier torneo, normalmente tendría un valor enorme: derrotó a República Dominicana y posteriormente venció a Estados Unidos, los dos equipos que ahora disputarán la final.
Pero un torneo no se define solamente por las victorias más llamativas, también cuentan los resultados acumulados y, cuando hay empate, los criterios establecidos para romperlo. Y esta vez esos criterios dejaron a México del lado equivocado.
La paradoja es enorme: México derrotó a los dos finalistas y, sin embargo, no estará en el juego por el oro. Estados Unidos y República Dominicana buscarán el campeonato y México tendrá que conformarse con buscar la medalla de bronce contra Japón.
Una historia que demuestra que en un torneo corto ganarle a los grandes no siempre es suficiente para llegar hasta el final.

México no jugará la final de la Copa Mundial U-15. Eso resulta difícil de explicar cuando se revisa lo que hizo contra los dos equipos que sí estarán disputando el campeonato.
México venció a República Dominicana 2-1 en la primera fase y después protagonizó una de las grandes sorpresas del torneo al derrotar 7-1 a Estados Unidos en la Super Ronda, quitándole además el invicto.
Los dos, Estados Unidos y República Dominicana, estarán este domingo frente a frente por el título mundial. Antes de la final, los dos, solamente perdieron un juego en el torneo… y en ambos casos fue contra México
México, en cambio, jugará por el bronce. ¿Cómo puede suceder? La respuesta está en un torneo corto y en un sistema de desempate que terminó siendo determinante.
México, República Dominicana y Japón terminaron la Super Ronda con la misma marca: 3-2. Estados Unidos quedó primero con 4-1 y aseguró su lugar en la final. Para definir al otro finalista había que separar a tres equipos que habían terminado igualados. Y ahí México quedó fuera.
Lo curioso es que el resultado más importante para entender esta historia ocurrió antes de la Super Ronda. En la primera fase, República Dominicana derrotó 7-1 a Japón y ese resultado se arrastró a la siguiente etapa y terminó teniendo peso cuando los tres equipos llegaron empatados al cierre de la Super Ronda.
México había hecho algo que, en cualquier torneo, normalmente tendría un valor enorme: derrotó a República Dominicana y posteriormente venció a Estados Unidos, los dos equipos que ahora disputarán la final.
Pero un torneo no se define solamente por las victorias más llamativas, también cuentan los resultados acumulados y, cuando hay empate, los criterios establecidos para romperlo. Y esta vez esos criterios dejaron a México del lado equivocado.
La paradoja es enorme: México derrotó a los dos finalistas y, sin embargo, no estará en el juego por el oro. Estados Unidos y República Dominicana buscarán el campeonato y México tendrá que conformarse con buscar la medalla de bronce contra Japón.
Una historia que demuestra que en un torneo corto ganarle a los grandes no siempre es suficiente para llegar hasta el final.


