
Los Brewers vencieron 2-1 a los Dodgers en el primer juego de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional y dejaron claro que esta vez no piensan facilitarle el camino al campeón defensor. Apenas es el primer capítulo, pero el resultado abre la posibilidad de una confrontación mucho más cerrada de lo que algunos imaginaban.
Milwaukee encontró la diferencia ante Tarik Skubal, quien tuvo una buena salida durante los primeros tres innings, pero permitió el cuadrangular de Brice Turang en la cuarta entrada para empatar el marcador. En la quinta, una base por bolas a Garrett Mitchell, un toque de sacrificio de Cooper Pratt y un sencillo productor de Luis Lara completaron la carrera que terminó definiendo el encuentro.
Los Dodgers tuvieron oportunidades para cambiar la historia. Obligaron al abridor Jacob Misiorowski a realizar 94 lanzamientos en apenas cuatro entradas y un tercio, pero solamente consiguieron una carrera. Después, el bullpen de Milwaukee cerró la puerta durante las últimas cuatro entradas y dos tercios, sin permitir anotaciones.
Ahí estuvo una de las claves: Los Ángeles no pudo aprovechar las oportunidades que generó y terminó dejando nueve corredores en base. En una serie de este nivel, desperdiciar ocasiones puede marcar la diferencia entre tomar la ventaja y comenzar cuesta arriba.
¿Significa esto que los Brewers tienen el control de la serie? Todavía no. Pero sí consiguieron algo importante: ganar el primer duelo y demostrar que pueden competir con los Dodgers en un juego cerrado, apoyados en su pitcheo y en una ofensiva capaz de producir tanto con el batazo largo como con el juego pequeño.
La derrota tampoco borra las fortalezas de Los Ángeles, que cuenta con recursos suficientes para responder. Sin embargo, Milwaukee ya tomó ventaja de 1-0 y ahora tiene la oportunidad de poner presión sobre el campeón.
Un solo juego no define una serie, pero sí puede cambiar su tono. Si los Brewers mantienen este nivel de pitcheo y aprovechan sus oportunidades, podríamos estar ante una batalla mucho más larga y pareja de lo esperado.

Los Brewers vencieron 2-1 a los Dodgers en el primer juego de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional y dejaron claro que esta vez no piensan facilitarle el camino al campeón defensor. Apenas es el primer capítulo, pero el resultado abre la posibilidad de una confrontación mucho más cerrada de lo que algunos imaginaban.
Milwaukee encontró la diferencia ante Tarik Skubal, quien tuvo una buena salida durante los primeros tres innings, pero permitió el cuadrangular de Brice Turang en la cuarta entrada para empatar el marcador. En la quinta, una base por bolas a Garrett Mitchell, un toque de sacrificio de Cooper Pratt y un sencillo productor de Luis Lara completaron la carrera que terminó definiendo el encuentro.
Los Dodgers tuvieron oportunidades para cambiar la historia. Obligaron al abridor Jacob Misiorowski a realizar 94 lanzamientos en apenas cuatro entradas y un tercio, pero solamente consiguieron una carrera. Después, el bullpen de Milwaukee cerró la puerta durante las últimas cuatro entradas y dos tercios, sin permitir anotaciones.
Ahí estuvo una de las claves: Los Ángeles no pudo aprovechar las oportunidades que generó y terminó dejando nueve corredores en base. En una serie de este nivel, desperdiciar ocasiones puede marcar la diferencia entre tomar la ventaja y comenzar cuesta arriba.
¿Significa esto que los Brewers tienen el control de la serie? Todavía no. Pero sí consiguieron algo importante: ganar el primer duelo y demostrar que pueden competir con los Dodgers en un juego cerrado, apoyados en su pitcheo y en una ofensiva capaz de producir tanto con el batazo largo como con el juego pequeño.
La derrota tampoco borra las fortalezas de Los Ángeles, que cuenta con recursos suficientes para responder. Sin embargo, Milwaukee ya tomó ventaja de 1-0 y ahora tiene la oportunidad de poner presión sobre el campeón.
Un solo juego no define una serie, pero sí puede cambiar su tono. Si los Brewers mantienen este nivel de pitcheo y aprovechan sus oportunidades, podríamos estar ante una batalla mucho más larga y pareja de lo esperado.


