
Los Venados de Mazatlán protagonizaron una remontada increíble al vencer a los bicampeones Charros de Jalisco. Los visitantes ganaban 4-2 cuando, con dos outs, y sin corredores en base, en la parte baja de la novena entrada, estaban a un out de asegurar la victoria, pero Mazatlán armó un ataque que incluyó imparables, bases por bolas y un error defensivo para empatar el juego y, finalmente, dejar tendidos a los Charros con la carrera del triunfo.
La derrota deja una historia deportiva que va más allá del resultado. Benjamín Gil, manager de los Charros, se encontraba fuera del equipo debido a su participación en las transmisiones de Televisa durante la Serie Mundial. Su ausencia abrió una interrogante inevitable: ¿habría sido diferente el desenlace con el estratega al frente de su equipo?… tal vez no específicamente por la estrategia, sino por la posible falta de respaldo que podrían sentir algunos jugadores cuando el líder está ausente.
En la parte baja de la novena, Carlos Arellano y Emmanuel Ávila fueron retirados para colocar a Jalisco a un out del triunfo. Pero Andrés Álvarez conectó sencillo y Gabriel Cancel hizo lo propio para mantener vivas las esperanzas de Mazatlán. Después llegó una base por bolas para Nick Lucky, que llenó el escenario de tensión.
La jugada que cambió el partido llegó cuando Ramón Ríos se embasó por un error del segunda base Connor Hollis. Andrés Álvarez anotó y Héctor Jáquez también cruzó el plato en la misma acción, mientras Lucky avanzó a tercera y Ríos a segunda. Con el juego empatado, una base intencional a Gaige Howard y otra base por bolas a Orlando Piña permitieron que Lucky anotara la carrera de la victoria.
La remontada fue tan inesperada como dolorosa para los Charros. Por supuesto que no se puede asegurar que la presencia de Gil hubiera cambiado el resultado, pero una derrota de esta naturaleza inevitablemente abre el debate sobre el manejo estratégico del equipo y la ausencia del líder en un momento decisivo.
Los Venados aprovecharon cada oportunidad y los bicampeones se quedaron sin el out que necesitaban. La pregunta queda en el aire: ¿debió Benjamín Gil estar con su equipo en lugar de atender sus compromisos televisivos?

Los Venados de Mazatlán protagonizaron una remontada increíble al vencer a los bicampeones Charros de Jalisco. Los visitantes ganaban 4-2 cuando, con dos outs, y sin corredores en base, en la parte baja de la novena entrada, estaban a un out de asegurar la victoria, pero Mazatlán armó un ataque que incluyó imparables, bases por bolas y un error defensivo para empatar el juego y, finalmente, dejar tendidos a los Charros con la carrera del triunfo.
La derrota deja una historia deportiva que va más allá del resultado. Benjamín Gil, manager de los Charros, se encontraba fuera del equipo debido a su participación en las transmisiones de Televisa durante la Serie Mundial. Su ausencia abrió una interrogante inevitable: ¿habría sido diferente el desenlace con el estratega al frente de su equipo?… tal vez no específicamente por la estrategia, sino por la posible falta de respaldo que podrían sentir algunos jugadores cuando el líder está ausente.
En la parte baja de la novena, Carlos Arellano y Emmanuel Ávila fueron retirados para colocar a Jalisco a un out del triunfo. Pero Andrés Álvarez conectó sencillo y Gabriel Cancel hizo lo propio para mantener vivas las esperanzas de Mazatlán. Después llegó una base por bolas para Nick Lucky, que llenó el escenario de tensión.
La jugada que cambió el partido llegó cuando Ramón Ríos se embasó por un error del segunda base Connor Hollis. Andrés Álvarez anotó y Héctor Jáquez también cruzó el plato en la misma acción, mientras Lucky avanzó a tercera y Ríos a segunda. Con el juego empatado, una base intencional a Gaige Howard y otra base por bolas a Orlando Piña permitieron que Lucky anotara la carrera de la victoria.
La remontada fue tan inesperada como dolorosa para los Charros. Por supuesto que no se puede asegurar que la presencia de Gil hubiera cambiado el resultado, pero una derrota de esta naturaleza inevitablemente abre el debate sobre el manejo estratégico del equipo y la ausencia del líder en un momento decisivo.
Los Venados aprovecharon cada oportunidad y los bicampeones se quedaron sin el out que necesitaban. La pregunta queda en el aire: ¿debió Benjamín Gil estar con su equipo en lugar de atender sus compromisos televisivos?


