
Cuando se le preguntó a principios de esta semana si había realizado compras importantes con su nuevo contrato de 765 millones de dólares, el jardinero de los Mets, Juan Soto, sonrió. Seguramente estaba pensando en el lujoso automóvil que planeaba regalarle a uno de sus nuevos compañeros.
Días después, Brett Baty salió de la casa club y encontró una camioneta nueva estacionada para él en el estacionamiento de los jugadores. Soto lo compró como agradecimiento a Baty, por haberle cedido el número 22 del uniforme de los Mets.
Soto solamente ha usado el número 22 a lo largo de sus siete años de carrera en las Grandes Ligas y siempre ha asegurado que así quiere continuar.
Baty decidió cambiar al número 7 poco después de que Soto firmara, en parte porque creció siendo fanático de José Reyes y Joe Mauer. Ahora tiene un digito menos en la espalda, pero también un vehículo nuevo, lo que le permite cambiar de auto por primera ocasión desde 2016, según el mismo confió a la prensa.