
Cuando a finales de 1974 entró en funciones una nueva directiva para la conducción de los Alijadores de Tampico, el equipo experimentó un fuerte cambio de imagen. No solo fue el cambio de colores y del uniforme, sino también se cambió a más de la mitad del roster. La idea era conformar un equipo ganador y darle a la afición del puerto un tercer título de la Liga Mexicana.
La contratación del cátcher Arturo Rey fue uno de los primeros movimientos. Rey era un receptor con experiencia de 5 años en la LMB con el modesto equipo de Poza Rica y tal vez por eso, no era muy conocido a nivel nacional, sin embargo, su discreta contratación, se convertiría en una de las principales claves de que los Alijadores de Tampico lograran conseguir en el siguiente mes de agosto el título de la Liga Mexicana de Beisbol.
Chihuahuense como Héctor Espino, entabló rápidamente una muy cercana amistad con el “Supermán de Chihuahua”, una sólida amistad que creció y perduró para siempre, al grado que, para Espino, Arturo Rey era su mejor amigo. Y esta relación contribuyó en gran medida al gran ambiente interno que tuvo el equipo de los Alijadores en 1975, porque el liderato de Espino y el carisma de Rey, de alguna manera fue una gran motivación que impulsó al equipo a ganar el campeonato de esa temporada.
Y en aquella serie final las actuaciones de Arturo Rey, alcanzando su mejor nivel de bateo en los playoffs, fueron claves para ganarle el título a los Cafeteros de Córdoba.
Este 28 de agosto justamente al cumplirse 50 años de la conquista de ese título, se recordará esta y otras historias de aquellos campeones en el evento del cincuentenario de ese título en la Ciudad Deportiva de Tampico.


