
El fin de semana pasado durante los festejos del Juego de Estrellas de la Liga Mexicana se cometieron graves errores que desataron fuerte molestia en prensa, público y leyendas.
Mediante varios medios de comunicación, en especial redes sociales, aficionados y prensa, externaron la molestia y las faltas de respeto por parte de los organizadores de los festejos y del Juego de Estrellas. Decenas de periodistas hicieron pública una carta que le dirigieron al Presidente de la LMB, que también llegó a varios dueños de equipos, quienes evidentemente se molestaron con lo sucedido.
Quizá por esto último, tres días después de la conclusión del juego estelar, la oficina de la LMB extendió una invitación a varios medios de comunicación, “… para que nos acompañes en el Estadio Alfredo Harp Helú, para que disfrutes el juego … “. El juego en cuestión fue el del domingo 6 de julio entre Bravos y Diablos.
Sonaba a que la oficina de la LMB y sus dirigentes, estaban dispuestos a intercambiar impresiones, comentar lo que había sucedido y dialogar para intentar mejorar. Nada de eso.
El presidente de la liga no llegó, ni mandó una disculpa por ello. Tampoco se presentaron directores y gerentes, solamente la Jefa de Relaciones Públicas y el Jefe de Prensa, que fueron muy amables con los asistentes, pero evidentemente sin autorización para hablar de lo sucedido, que, a fin de cuentas, fue lo que motivó la realización de este evento.
Asistieron pocos periodistas, pero eso sí, bastantes de los mal llamados “influencers” que no tocan ni de casualidad, temas de información u opinión del acontecer de la LMB. Nos comentaron que para los que aceptaron quedarse ahí, hubo una ración de tacos, una bebida y una gorra de la LMB.


