
Como consecuencia de la absurda decisión de trasladar de Sonora a Coahuila, las semifinales del Nacional Infantil categoría 11-12, clasificatorio para representar a México en Williamsport en la Serie Mundial de Ligas Pequeñas, el equipo de Aguascalientes se tiene que retirar del torneo y no presentarse a jugar la semifinal.
Qué triste que se corte la ilusión de los niños que estaban haciendo perfectamente lo que a ellos les correspondía, es una injusticia de proporciones gigantescas.
En un comunicado publicado este martes a las tres de la tarde por el mánager del equipo de la Liga Ferrocarrilera de Aguascalientes, se relata que ellos se presentaron a jugar la semifinal en el lugar y la hora que originalmente estaba programada en Guaymas, y ahí les informaron del cambio de sede.
En el comunicado se subraya que el equipo de Aguascalientes es ajeno a los problemas que existieron aparentemente entre los otros equipos semifinalistas, y que para ellos es imposible hacer el viaje de Sonora a Coahuila. Básicamente porque les es imposible solventar los gastos extras que no estaban previstos.
Los de Aguascalientes aclaran que ellos jamás se negaron a jugar, pero acatar esta decisión queda totalmente fuera de sus posibilidades.
La distancia entre Saltillo y Guaymas es de 1067 km, pero por carretera aumenta a 1489.5 km.
La incapacidad por arreglar los problemas presentados en el torneo en la misma sede, o la incompetencia para encontrar una sede más cercana, provoca uno los actos más injustos de que se tengan memoria en el sistema de ligas infantiles de beisbol en México.
Qué triste y que injusto.


