
Allen Córdoba llegó a los Diablos Rojos del México el pasado 30 de junio, su traspaso de los Charros de Jalisco al equipo capitalino, se dio a conocer justamente en el Juego de Estrellas.
Córdoba en esos momentos llegó como líder de bases robadas con la cifra de 41 estafas y también como el tercer mejor bateador de la liga.
Y aunque su nivel y calidad no están en duda, lo cierto es que desde su llegada al equipo escarlata su rendimiento no ha sido el mismo que en Jalisco.
Con los Charros de Jalisco robó 41 bases en 60 juegos, en promedio dos por cada tres juegos aproximadamente, mientras que, con los Diablos, suma 4 en 16 juegos, en promedio dos por cada ocho juegos. Quizá tiene que ver que el estilo de Lorenzo Bundy es menos agresivo que el de Benjamín Gil, aunque también es un hecho que se está embasando menos.
En cuanto al promedio de bateo, con los Charros tuvo .395, mientras que con los Diablos tiene .254, por lo que ha bajado del tercer lugar de la liga hasta la posición 14, que ocupa actualmente con .363.


