
Este miércoles el japonés Shohei Ohtani conectó su hit número 1,000 en las Grandes Ligas, y no fue un imparable cualquiera, fue un homerun de dos carreras, el número 39 de la temporada para él. No fue todo, como pitcher abrió el juego y ponchó a ocho contrarios, antes de salir después de 4 entradas completas dejando el juego ganado 3-1, sin embargo, los Dodgers no pudieron mantener la ventaja en la recta final y terminaron perdiendo por 5-3 ante los Cardinals.
Solo tres jugadores nacidos en Japón han alcanzado los 1,000 hits en Grandes Ligas. Ohtani se unió a Ichiro Suzuki (3,089) y Hideki Matsui (1,253) y, también se convirtió en el cuarto jugador activo de los Dodgers en lograr la hazaña, uniéndose a Freddie Freeman, Mookie Betts y Teoscar Hernández.
Ohtani lanzó cuatro entradas por primera vez esta temporada, limitando a los Cardinals a una carrera y dos hits.
El público llegó temprano, con la intención de conseguir el obsequio del día: una réplica del anillo de la Serie Mundial de Ohtani. Shohei comenzó su día en el montículo con dos entradas en blanco antes de permitir una carrera en la tercera entrada cuando Jordan Walker se embasó en una jugada en que el segunda base Miguel Rojas perdió un elevado bajo el sol, y finalmente anotó con un toque de Brendan Donovan.
El japonés ponchó a ocho de los 14 bateadores que enfrentó sin conceder bases por bolas, lanzando 54 lanzamientos (37 strikes) para completar su salida más larga de la temporada. Lanzó seis lanzamientos a 100 mph o más.


