
Desde el miércoles pasado cuando los Leones de Yucatán y El Águila de Veracruz perdieron sus respectivos juegos y, por ende quedaron eliminados, automáticamente, tanto Pericos como Piratas, aseguraban su boleto para jugar la Serie de Zona, es decir, la segunda fase de los playoffs.
Esta situación se da por el cuestionable y antideportivo sistema de competencia que le da al “mejor perdedor” el pase a la siguiente fase.
Este viernes los Pericos vencieron a los Piratas para poner la serie 3-2, razón por la cual la contienda sigue. y ahora, tendrán que viajar de regreso a Campeche para jugar el sexto juego el próximo domingo, aunque los dos equipos ya tienen confirmada su participación en las Series de Zona.
Entonces, si ambas novenas ya están clasificadas, ¿cuál sería la necesidad de seguir peleando, de seguir gastando en viajes, de abrir la posibilidad de retrasar el inicio de la siguiente ronda y, de seguir cansando a sus pitchers?
Los analistas que sólo ven lo deportivo dirán que ganar la serie significa evitar a los Diablos Rojos, y así aumentar las probabilidades de llegar a la Serie de Campeonato.
Pero también está en juego el asunto económico, y jugar más partidos es también un sinónimo de más ingresos por taquilla, comida, bebida, y demás gastos para el aficionado. Esta es una de las razones por las que algunos en redes sociales acusaron a los Piratas de perder el quinto juego a propósito, para ganar la taquilla de un sexto juego.
Y no creemos que así sea, sin embargo, ese tipo de comentarios son producto de un sistema de competencia que alimenta las suspicacias, las sospechas de corrupción y la mediocridad deportiva.


