
Con una victoria de 5-1 sobre los Dodgers el sábado por la noche, San Diego superó a Los Ángeles y se colocó arriba del equipo angelino en el primer lugar de la División Oeste de la Liga Nacional. Para San Diego no sólo fue eso, fue la segunda victoria en días consecutivos sobre los Dodgers y una especie de dulce revancha para Néstor Cortés, el veterano lanzador que llegó al equipo de los Padres apenas el 31 de julio pasado.
Néstor Cortes vivió una pesadilla en el primer juego de la pasada Serie Mundial cuando todavía era jugador de los Yankees. En ese primer juego del Clásico de 2024, el 25 de octubre, entró al relevo en la décima entrada con el juego 3-2 a favor de los Yankees. Empezó dominando a Ohtani, luego dio una base intencional a Mookie Betts y su tercer contrario Freddie Freeman le conectó un Grand Slam con el cual terminó el juego.
Este sábado, un nuevo Cortés y con otro uniforme, retiró a los primeros 16 Dodgers que enfrentó y lanzó seis entradas en blanco con un solo hit. El esfuerzo de Cortés se produjo un día después de que Yu Darvish limitara a los Dodgers a un solo hit en seis entradas. En toda la temporada, solo otro lanzador abridor (Sonny Gray) había limitado a los Dodgers a un solo hit en al menos seis entradas, ahora dos abridores de los Padres lo hicieron en noches consecutivas.


