
El relevista de los Padres, Jason Adam, fue sacado del campo en lo que en México llamamos “el carrito de las desgracias” en la parte alta de la séptima entrada el lunes por la noche durante la derrota del equipo por 4-3 ante los Orioles en el primer partido de la serie en Petco Park.
Adam, quien consiguió el último out de la sexta entrada, llevaba tres bateadores en la siguiente entrada cuando Gunnar Henderson conectó un roletazo por el centro del campo. Al realizar el pitcheo, Adam había caído hacia la izquierda, y al intentar retroceder hacia la derecha contra su impulso para intentar atrapar el batazo, sintió como se doblaba su rodilla derecha y se desplomó con un tremendo dolor.
El silencio y la preocupación se apoderaron del estadio, cuando los médicos salieron a revisarlo y pasaban los minutos sin verse una reacción del lanzador. Adam fue ayudado a levantarse por sus compañeros y sacado del campo en el carrito. El mánager de los Padres, Mike Shildt, dijo después del partido que Adam sufrió una rotura del tendón del cuádriceps.
Los Padres adquirieron al lanzador derecho la temporada pasada en la fecha límite de cambios, y desde entonces ha sido uno de sus relevistas más confiables. Adam, quien participó por primera vez en el Juego de Estrellas este año, tiene una efectividad de 1.93 y 70 ponches en 65 1/3 entradas.


