
En el preciso momento que se consumó la derrota de los Astros en Toronto, la noche del martes, en Seattle Randy Arozarena conectaba un cuadrangular de tres carreras, en el cierre de la tercera entrada del juego de los Mariners contra Cardinals. Con este batazo Seattle tomó ventaja de 3-2 y se marcaba el camino a una victoria que puso a los Mariners a sólo un juego de los Astros en el Standing.
Arozarena se atrincheró en la caja de bateo sabiendo lo que estaba en juego, llegó a la cuenta de 2-0 con dos corredores en base y los Mariners perdiendo por dos, y luego conectó una recta de 94.2 mph del abridor de San Luis, Matthew Liberatore, para un homerun que alcanzó el segundo piso.
El potente batazo de Arozarena recorrió una distancia proyectada de 405 pies y se mantuvo en el aire durante 6 segundos. Después, se giró hacia el dugout de su equipo y levantó ambos brazos al unísono.
Fue su cuadrangular 27 del año, además bateó un elevado de sacrificio con bases llenas en la cuarta entrada elevando su cuenta de carreras impulsadas a cuatro en el juego.
Al final, el mexicano Andrés Muñoz selló el triunfo de 5-3, retirando sin mayores problemas la novena entrada para apuntarse su salvamento 34.


